sábado, 10 de julio de 2010

El principio de todo.

Dí otra vuelta más sobre mi cama, miré el reloj como pude, las lágrimas salientes de mis ojos apenas me dejaban ver con claridad.
Eran las 5:23 de la mañana, y aún no podía dormir, tenía el alma en pie, sangrando como cada noche, la garganta me ardía de tanto llanto durante tantísimas horas seguidas, cerré los ojos con fuerza pero no podía olvidar, no podía dejarlo todo atrás así sin más.
Escuché un ruido bastante peculiar en el jardín, fue como un rugido de un animal, me arrastré por el suelo hasta llegar a la ventana, el suelo estaba congelado lo que me hizo estremecer.
Algo entró por la ventana echándose sobre mí, me aplasto contra el suelo, cerré los ojos con fuerza por el dolor del golpe en la cabeza, pude escuchar el crujido de mi espalda.

Un fluido comenzó a salir de mi cabeza, era caliente y denso, supuse que era sangre lo cual añadió más
Entonces vi lo que había provocado la caída en mí, estaba sobre mí aplastándome con una fuerza devastadora, parecía pesar tonelada.
Era un muchacho con cuerpo de hombre, tenía cara de ángel, poseía una sonrisa encantadora con cierta picardía.
Y aquí el trofeo de todo Londres, te encontré-murmuro mientras examinaba mi cara, me miraba como si yo fuese un mito del cual el era el primero en ver.
¡Suéltame!-intenté moverme, pero pesaba tantísimo, ¿cómo ese cuerpo tan perfecto y delgado podía pesar tantísimo? Su cabello era de color negro azabache, y tenía unos profundos ojos verdes que daban la impresión de navegar en ellos, me hundí en ellos durante un segundo.
Tranquila pequeña-en su voz llevaba cierto tono de compasión-No te haré daño, aún.
¿Iba a matarme?, ¿a mí?, ¿por qué?, ¿qué quería decir el trofeo de Londres?
¿Qué?-se me rompió la voz sonando realmente patética e infantil-No por favor, ¿quieres dinero? Mi..mi madre tiene abajo joyas de mi abuela del siglo XX-soltó una carcajada con una voz realmente tentadora.
No, no quiero ni dinero, ni joyas-negó con la cabeza, al mover su pelo pude verle una extraña cicatriz en el cuello, era enorme tal vez de más de 10 cm, era de un color marrón oscuro e intenso-Sólo quiero sacarte de aquí, hay demasiada gente en esta casa y tú tienes toda la pinta de ser una niña chillona.
¿Iba a ser una muerte dolorosa?
¿Qué..qué me vas ha hacer?-pregunté totalmente aterrorizada.
Librarte de ese dolor que sientes en ti, en cierto modo te haré el favor de tu vida, créeme-se levanto de un ágil salto, tirando de mis muñecas hacia él- Agárrate con fuerza, no me gustaría tener retrasos-me intenté zafar de sus manos, pero se apretaban a mis manos con fuerza- ¿Por qué intentas luchar contra mí?, sé que estás tan rota por dentro que no tienes ganas de luchar, todo en ti te da igual, lo siento-apretó la mandíbula, parecía decir algo evidente, por lo menos para él, ¿cómo sabía de mi estado?, ¿cómo podía sentirme en ese sentido?...

1 comentario:

  1. Hola. Me ha gustado esta primera entrada tuya. Es bastante interesante...

    DISFRUTA!!

    Draky...

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